NUTRICIÓN

Leguminosas VS carne

Centrarse en la salud es clave para el bienestar de la humanidad.

Que un alimento sea o no una buena fuente de nutrientes depende de: La energía que aportan los alimentos ricos en nutrientes o de alta densidad de nutrientes. Son los alimentos más recomendables, pues ayudan a cubrir las necesidades nutricionales. También dependerá de la cantidad del alimento consumida normalmente.

Un 10% de la energía se gasta en la digestión de los alimentos y absorción de los nutrientes, siempre que esta sea saludable, sino nuestro organismo requerirá más gasto de energía. Es recomendable consumir macronutrientes en grandes cantidades como son las proteínas, los hidratos de carbono simples y complejos, y las grasas y ácidos grasos, que puedes encontrarlos en las leguminosas. Te contamos qué encuentras gran cantidad de proteína en, los frijoles y arvejas que contienen 22,6 gr; los garbanzos 18,2 gr; las lentejas 24 gr; la soja 36,5; y el más nutritivo el tarwi con 44,3 gr.

Recuerda que debes acompañar tu alimentación de micronutrientes que son las vitaminas y los minerales, que son imprescindibles para las funciones orgánicas.

Te recomendamos seguir los siguientes consejos:

  • Comer al menos 400 g, o cinco porciones de frutas y verduras al día, que reduce el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles y ayuda a garantizar una ingesta diaria suficiente de fibra dietética.
  • Reducir el consumo total de grasa a menos del 30% de la ingesta calórica diaria que contribuye a prevenir el aumento insalubre de peso.
  • La reducción de la ingesta de sal a menos de 5 gramos diarios, permitiría prevenir 1,7 millones de muertes cada año. Un consumo elevado de sal e insuficiente de potasio contribuye a la hipertensión arterial que, a su vez, incrementa el riesgo de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular.
  • Reducir a menos del 5% de la ingesta de azúcares. El consumo de azúcares libres aumenta el riesgo de caries dental, contribuye al aumento insalubre de peso, que puede generar sobrepeso y obesidad. E influye en la tensión arterial y los lípidos séricos, generando enfermedades cardiovasculares.

Los hábitos alimentarios sanos comienzan en los primeros años de vida. Una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición, así como de las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, cardiopatías, accidentes cerebrovasculares y cáncer. En todo el mundo, las dietas insalubres y la falta de actividad física están entre los principales factores de riesgo para la salud. La ingesta calórica debe estar equilibrada con el gasto calórico.

Datos obtenidos de informes de la OMS y la FAO

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/healthy-diet

http://www.fao.org/3/w0073s/w0073s0d.htm

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