1 raíz pequeña de jengibre ( te recomendamos ponerle a tu gusto, ya que tiende a ser un poco amargo).
1/4 cucharita de spirulina.
PREPARACIÓN
Lavar con agua hervida y quitar la cáscara del jengibre.
Licuar licuar la piña y el jengibre y en el proceso añadir el jengibre.
Coloca en un vaso y añade la spirulina (Es mejor colocar este ingrediente para consumir de manera instantánea).
Listo!
La spirulina es muy buena para el tratamiento de la anemia, permite regenerar la flora intestinal, protege y nutre al hígado y riñones, tiene un alto contenido en hierro y es de rápida absorción, ayuda a construir un sistema inmunitario fuerte. La spirulina es 65% proteína vegetal completa que proporciona los 8 aminoácidos esenciales.
Las frutas son una gran fuente de energía, vitaminas y nutrientes esenciales para nuestra salud. La naranja y la piña contienen propiedades diuréticas, ayudan a eliminar las sustancias tóxicas de tu organismo y reducen la retención de líquidos. Además son buenas para perder peso por tener pocas calorías, ser ricas en fibras y azucares de lenta absorción, que generan la sensación de saciedad.
El jengibre tiene propiedades antiinflamatorias y antibióticas que ayudan a proteger de las enfermedades. Los gingeroles que contiene pueden inhibir el crecimiento de células de cáncer colorrectal. Presenta un alto contenido en magnesio, calcio y fósforo, que ayudan a la buena circulación de la sangre.